Hacienda ha reforzado el control sobre los contribuyentes mediante facturación digital, control electrónico y nuevas formas de fiscalización. Esto exige equilibrar ingresos y gastos entre empresa y socios, manteniendo liquidez y evitando riesgos financieros. Con la automatización contable y el uso de datos en tiempo real, las auditorías serán más rápidas y los requerimientos inmediatos; por ello, contar con una estrategia financiera-fiscal sólida y aprovechar los indicadores contables es esencial.
La economía global ha transformado los procesos contables. La llamada Contabilidad 1.0 surgió en los años 80 y 90 con el uso de computadoras y hojas de cálculo, acelerando los registros y generando información administrativa y fiscal más ágil gracias a la tecnología.
La Contabilidad 2.0 surge con la tecnología web y los sistemas ERP, que integran procesos por áreas y permiten obtener información contable diaria, inmediata y accesible desde cualquier lugar.
La Contabilidad 3.0 responde a las nuevas exigencias fiscales, integrando reportes, contratos, evidencias y políticas que respaldan la veracidad de las operaciones. Deja de ser solo un registro contable para convertirse en un sistema integral, robusto y sustentado.